Girando relativamente en tus recuerdos.

Girando relativamente en tus recuerdos.


Alguien ha muerto en mi


Habito en tu humanidad

Habito en tu humanidad


viernes

Estoy en una situación muy critica. Es difícil hablar de ella, pero es importante decírtelo y que lo sepas de una vez. No sé cómo empezar una clase de discurso, así que lo diré rápido. Hoy me puse a hacer cuentas, y creo que estoy embarazada de mi ex. No sé qué pensar, qué hacer, no sé nada. Me da miedo. Me siento muy mal contigo, de verdad quería darme la oportunidad de estar contigo. No estoy preparada para esto. No sé qué pensar, sobre ti, sobre mi, sobre él, sobre nada. Lo siento. No sé que decirte. Perdón. No sabes lo mal que me siento. Te hice sentir mal, te puse mal. Lo lamento. Estoy muy mal. No puedo. No me siento bien. Voy a estar sola. Ya no quiero pensar en eso. Quiero sentarme a descansar. Te quiero.


De satélites naturales

Ya casi llegamos, ahora mira por la ventana; ella es momo, la conocí en Oaxaca. Ya sé, es un poco rara y siempre está fumando. Me gusta que fume porque siempre que la veo me acerco y le pregunto si no quiere un cigarro y entonces puedo estar con ella algunos momentos. Pero ella ya no puede fumar más, está cansada de inhalar toxinas y veneno y papel de arroz y de tener que mostrarle al mundo el humo que unos momentos atrás estuvo dentro de ella, ¿por qué lo hace? Porque no confía en la gente, no confía en mi ni tampoco confía en ella misma. Prefiere aguantar la respiración hasta que se pone bien morada y yo le grito que la odio porque me dejó solo con todas las demás personas. Ella también le tiene miedo a las personas. Pero suele besar a los extraños para sentir rico y recordar que aún es humana. 

Ahora piensa en algo más. Piensa en el cielo. Piensa en la luna. Piensa en dos estrellas, mira cómo se impactan. Mira cómo se abrazan. Mira cómo se consumen. ¿Te sientes viva?, ¿te sientes parte de ésto o te sientes desfragmentado? Yo me siento triste, ella me traicionó. 

Ayer soñé con ella, estaba en mi cuarto, mis focos eran azules y había unas cosas que me miraban raro, eran marcianos que se me acercaban y me decían, Diego, eres bien chido, te llevaremos con nosotros para que reproduzcas tu fiesta en otro planeta. Yo les decía, ni madres, necesito de momo para estar chido, salía corriendo y la buscaba y gritaba y lloraba hasta que la veía besándose con un extraño. Así es, así es ella, fría, callada, húmeda, ella es como la lluvia, y a mi me encanta la lluvia. 

Pero la culpa no es de ella, la culpa es de la fiesta, la culpa es del wey que me regaló medio ácido por una chela, la culpa es de la señora que me dice   que no es salvia pero que si pone, la culpa es mía, soy muy frágil, aún no estoy listo para ir a la escuela ni para decirle que a veces solo voy a la escuela para verla, no estoy listo para bajar a la cocina y comer algo, déjenme aquí, y me convertiré en un bonito cadáver, tus flores favoritas saldrán por mi boca y reposarán en mi cabello. Y así preservaré tu esencia para siempre en mi inmortalidad. 

Solo ésto puedo decir de ella.


Nunca olvidaré el ruido que el baile de sus pasos hacía con los charcos y el suelo mojado, para luego abrirle paso a un golpe hueco, y después, solo silencio…

Nunca olvidaré el ruido que el baile de sus pasos hacía con los charcos y el suelo mojado, para luego abrirle paso a un golpe hueco, y después, solo silencio…




Mi yo… ¿análogo?

Una pregunta me surge y me mantiene inquieto, ¿quién soy yo?, o por qué soy quién. Tal vez mi naturaleza sea la de un objeto, entonces comenzaré a escribir mi nombre empezando con minúsculas y me mantendré inmóvil, no puedo mantenerme inmóvil, debo seguir moviéndome, porque estoy vivo, he ahí nuestro primer éxito de la noche, ahora existimos y nos sentimos responsables de ser, ahora todo tiene sentido, o nada tiene distorsión. Pero no puedo evitarme el proyectar tantas cosas al espacio, entonces miro a mi alrededor y no me siento solo, eres tú, existes también, somos y lo somos análogamente, porque me es necesario referenciarme en ti, para descubrir quién soy yo. Así de complicado es saberse, pero ni modo, nos sabemos y nos sabemos acompañados, entendemos que la vida es un encuentro constante, millones de trazos encontrándose entre sí y formando vértices, trazos actuando como conexiones multidimensiones, ocurriendo tanto en el núcleo de nuestros átomos como en la interacción de las estrellas en el espacio, y así como existen los encuentros pues están los desencuentros, que nos vuelven similes al querer diferenciarnos.


Poética de la ensoñación

Usted es una droga.

Usted tiene la culpa de todo.

Aunque no sé qué es todo.

Sé que el arte es todo.

Y el arte soy yo.

So, yo sucedo por tu culpa.